Hay estaciones de tránsito:
los trenes pasan,
la vía no tiene final.
Hay estaciones término,
finales de un viaje:
hay entradas
y salidas.
Poema recogido por el autor en su cuaderno de poemas ferésicos, clasificado en la serie temática "Estaciones de tren". Santos Manrique lo fecha alrededor del 1950.