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 NÚMERO 2003-III
Querido lector
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Creación
Ensayo
Avulón
Vitrina
NÚMERO 2003-III: CREACIÓN  
REVISTA PARA HETERODOXOS — RpH
ISSN: 1697-2074 Número 2003-III. Septiembre-diciembre del 2003
http://www.heterodoxos.org/2003-iii/creacion/omr.agamalda.html
Gili el que lo lea
Tonto el que lo lea
ÓSCAR MARTÍN RAMÍREZ:
“Agamalda”
 
Del poemario inédito Agamalda
Tonto el que lo lea.

Me he quedado solo.
Pero lo he querido.
Compartir la soledad
resultaba excesivo.
 

Intento adentrarme en mis pensamientos
para obtener un poco de información
acerca de mis nuevos sentimientos.
Pero qué difícil es sonsacar ideas
a un sencillo círculo de madera,
aunque sea una auténtica mesa de control,
aunque el mundo entero dependa de mi decisión.
 

Aparecen a mi izquierda
robustos y tenebrosos jinetes
a lomos de briosos corceles.
Cantan una melodía sincera,
conectada con batallas abiertas.
Son los emisarios del perdón.
Yo les invito a mi lado,
pero solo están de paso.
No me buscan a mí.
 

Se abre a mi derecha
la Perta de Namur,
el completo acceso
al espacio y al tiempo.
No tengo intención de cruzar,
pero los guardianes del encuentro
me obligan a hacerlo.
Una preciosa coincidencia:
adivino juntos todos mis miedos.
 

Y te veo a ti, ma belle enfant,
sonriendo miradas pequeñas,
imaginando cuerpos de roca.
Lo siento, no pudo mi corazón
soportar tanta elocuencia.
Él llegó con su dulce voz de avena
y sembró su intención en tu cabeza
.
 

Tu mente otorga principios distintos
mi paupérrima intención,
que se fragua en exceso y se rompe
en trocitos de noche.
Él llegó con su arrogancia de heno
y te tomó en el borde del tiempo.
Precisamente allí es donde empezasteis el juego
.
 

Creo que ya ni siquiera te aprecio,
no, no, no, es un engaño más.
Formas parte de mi vida,
y al final eso será todo.
 

Algunas personas vienen a mí
como actores a una prueba de selección:
entran, están y se van.
Un imperio de mansedumbre ficticia.
 

No obstante,
tú formas parte del espectáculo.
No eres una persona
que se parezca a otras personas.
Eres el deshielo principal.
 

Veo otros momentos
detenidos en un claro ocasional:
otros presentes concretos.
Y no hago más que imaginar
una máquina de descubrimientos
en cada recuerdo
.
 

El último fue esta tarde.
Era una reunión como otra cualquiera.
Era un extenso parque
de césped perfecto, vacío y llano.
Otra soledad compartida.
 

Nos recibimos a los ojos
con un gran apretón de manos.
Hablamos de sonrisas iluminadas
y de palabras comprometidas.
Nos dimos cuenta de que era hoy cuando todo,
todo, completamente todo lo nuestro,
se reunía en el mismo punto.
El pasado, un hilo de plata
que conducía a este instante,
y el futuro, un maravilloso
hilo de platino.
 

Nos despedimos a las almas
con un triste apretón de manos.
Es probable que nunca más nos veamos de nuevo,
pero entonces siempre será presente.
 

Bruselas es un laberinto de encuentros,
igual que Madrid, igual que Londres.
Y esta habitación es un universo complicado,
por ahora, infinita, suena el tictac nocturno
de unas lágrimas de cera.
Hay una claridad de un billón de años luz
que pretende fosilizarme inmediatamente
.
 

Siglo veintiuno y Marte se enciende.
La vida es poesía,
y la poesía es un señor de negro
que toca un saxofón de piel añeja.
 

Una torre de blanco, detrás de mí,
me aplasta contra la mesa.
Embeben mi juicio profundo
compromisos de Marlena.
 

Marlena no es nadie,
es la adecuación mental
a mi pronóstico futuro,
un orgullo fútil, una pared blanca.
 

Y quien destruyó corazones de Dante
en el máximo propósito del invierno,
fue arrastrado por bucólicos glaciales
hasta el Círculo Central de la sangre.
 

Fueron los ríos de la Ciudad Cibernética
los que sepultaron a los alfiles de ajedrez,
pero los reyes sonrieron y se abrazaron
en un derroche de optimismo trascendental.
 

Puedo tocar con los ojos
tres deseos de agua:
un hallazgo, un hallazgo,
un hallazgo decisivo.
 

Pero el ansia es un fantasma de porcelana china
que hace acrobacias de hielo en un trapecio luminoso.
 

--
 

Me he vuelto a quedar solo.
Todos los demás,
mis guardianes, mis encuentros,
duermen ya.
 

La gente anda muy ocupada últimamente
con sus furias de lujo,
angustiándose por las estupideces de moda,
echándose en cara su propia amargura,
escupiendo las mismas quejas que antaño
ya fueron de boca en boca.
 

En el principio fue el silencio.
Después se alzó una inmensa bañera,
y caros azulejos, y cálidos espejos,
y nuestra propia, limpia y nítida presencia.
 

Yo, a veces,
durante un segundo inusual,
pienso que terminaré en una habitación caótica,
que los gusanos ni siquiera
querrán trepar por mis piernas
para devorarme el interior.
A veces pienso que morir
es el paso previo
a morir mejor
.
 

Aunque no lo parezca,
mi orgullo pretende grandes aromas.
Después de todo, algo es algo...
Y mi grito son cientos de palabras aladas
que vuelan por encima de la gravedad humana
.
 

Todo lleva a un mismo desenlace,
al comienzo de la alegría.
El tiempo no importa,
es una excusa para el dolor.
Pero quien se miente a sí mismo, envejece.
Solo para él transcurren corrientes de atardeceres
.
 

No hay decisión,
siguen ocurriendo cosas,
arriba sigue siendo abajo,
abajo sigue siendo arriba,
c'est comme ça, mon frère...
 

La noche tiene la cualidad
del sonido más temido,
un Te quiero en proyecto,
un Te quiero hasta dentro.
 

Una nueva emoción
empapa nuestra época.
Es la emoción del resurgimiento,
la emoción de la longevidad.
 

Mientras tanto, el espacio se contrae en ataques de Agamalda,
y Agamalda lo ve, y Amagalda me besa...
 

--
 

Quedaron restos de mantequilla
y una debilidad peculiar,
unas sensaciones desquiciantes
que poco a poco y casi para siempre
se marcharon hacia atrás,
pues extender la felicidad
no es quemarse eternamente..

 

En alguna ocasión
nos volveremos a encontrar,
y seguiremos buscando
una reflexión ajena
en todas las miradas,
y un brillo asombroso,
y una señal iluminada....

 

Se puede fijar
la misma crema asustada
en las quemaduras de la tostada.
No estamos solos:
grandes momentos
esperan de nosotros
una sonrisa desenfermelada.

 

y un dulce guiño de ojos.
 

 
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