| Tonto el que lo lea |
|
|
| Tonto el que lo lea |
EMILIO BATISTA BARCÓN:
"El libro de los tiempos":
“II”
|
| |
|
1976
|
|
Cuando nosotros nacimos mucha gente
llevaba escobas escondidas en las mangas
de las camisas y se sentaba en las fuentes.
Hacía frío aquellos días.
Nosotros fuimos fetos y después fuimos cachorros
de pezuñas brillantes y bien aleccionados,
peinados con raya incluso en las más turbias visitas.
|
|
1968
|
|
Ramoncín y Forges tendieron nuestra ruina,
hijos soberbios
que no supieron nunca abrir los ojos.
Ahora nosotros hemos perdido los recuerdos
de jardines con árboles y pozos:
son años de libertad bajo conciencia,
son años de palabras como piernas.
|
|
1991
|
|
Tengo miedo de pasar a pie ciertas fronteras:
Bratislava, el Oder,
la circunvalación M-40.
Son fronteras de pequeños girasoles,
pequeños ojos que te clavan después púas de peine.
Son tierras baldías, tierras abiertas que iban
con los muchachos a los árboles,
cuando nosotras llevábamos
aún los calcetines blancos estirados.
|
|
1975
|
|
Cuando nosotros nacimos nos pusimos un disfraz
y un sacrilegio. Sólo la sangre
perpetuó la especie. Gusanos permanentes,
pequeñas larvas sin insecto ni aguijón,
sin corbata ni apellidos.
|
|
1981
|
|
Cuando nosotros nacimos hubo
temblores de miembros y fuimos llamados todos
benditos hijos de la tierra.
Sentimos lunares secos en la espalda
de puntas de espigas de trigo.
Pero nadie vino a fecundarnos.
|
| |
|
|
| Tonto el que lo lea.
|
© Revista para heterodoxos — RpH
© Todos los derechos reservados a los respectivos autores
Escribir a la redacción
|
|