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Camina, con la mirada puesta frÃamente en ninguna parte, pero entonces se da cuenta de que se puede ver. Todo lo que alguien con ocho gélidos dedos de frente estarÃa calentando por no verse. Pero allà está, igual que desde hace tanto tiempo. Y es que el tiempo no calienta igual a todos. Allà está, como siempre, grande y majestuoso. Está, terera persona del singular del presente de indicativo, en voz activa, del verbo estar. Allà está, y lo mira fijamente, tomando una larga bocanada de aire caliente que le deja helada la faringe y le convierte la campanilla en un iceberg. Allà está, y sin comer caliente ni beber frÃo, ni frÃo ni caliente respectivamente, sin comerlo ni beberlo y sin tener en cuenta que el anticiclón de las Azores se desplaza hacia el noreste; piensa, frÃamente, en lo que ha sufrido por su culpa, y por ello se le calienta la sesera. El frÃo es terrorÃfico, rozando el Cero Absoluto (unos 285 grados Kelvin, más o menos). Sin embargo, y a pesar de ello, allà está, todavÃa, sin que nadie que tenga sangre frÃa pueda evitarlo. Allà está, elevándose señorialmente hacia arriba, hacia el azul y ahumado cielo recalentado, cortando la lÃnea recta de la mirada circular. Allà se alza, con el fondo hermoso de las Torres Grises, que frÃamente le acompañan desde aquel momento. Allà se eleva, lánguidamente, cual virtuosa flor seca del frÃo otoño, buscando el eleve rayo de luz que le dé vida y calor. Sobre él el color gris del arqueado cielo azul, que parece implorar piedad con enormes lágrimas de frÃa tristeza exhuberante de vida y calor vivo, está allÃ, irremediablemente, y nadie que tenga sangre frÃa puede evitarlo. Allà está, alzándose majestuosamente frente a él, presentando una soberbia imagen, que no deja de alimentar las trÃlogas fantasÃas de ver que la aparición, real y caliente, desaparece. Sólo fantasÃas, realmente, puesto que allà está, otra vez, de nuevo y como siempre ha estado, bajo el sol de la mañana del frÃo mes de octubre, que transcurre con el calorcillo de la estufeta de la vieja de la cesterÃa de arriba. Sólo fantasÃas, frÃas y en el horno. FantasÃas.
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