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QuerÃa también que su voz desapareciera. Casi sucedió.
Estuvo siempre en algún sitio como lo está una mujer
y no dio rodeos.
No deseaba que su voz se repitiera cuando no estuviese
para complementar la voz con expresiones, las expresiones con movimientos,
para levantarse en mitad del discurso,
o callándose de pronto.
De pronto, como si el viento lo hubiese dicho todo, los árboles
hubiesen dicho su todo.
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