| Tonto el que lo lea |
QUERIDO LECTOR:
“Aniversarios”
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ετεροδοξος | Brno / Madrid / BerlÃn
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Querido lector:
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La mentira es una infamia que no necesita explicaciones. Es una de esas afirmaciones a las que no hace falta dar más vueltas. Nos gusta mucho celebrar aniversarios y decir qué bonito fue todo y qué importante resultó para nuestro progreso. Otras veces nos gusta más decir qué espanto y qué horror, mala gente la que pudo hacer aquello, y cuánto daño hizo a nuestro progreso.
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La historia parece entenderse a base de grandes acontecimientos con fecha de celebración. Ese dÃa cayó un imperio y vinieron a liberarnos del yugo de los malignos. Ese otro dÃa nuestros ejércitos vencieron a las hordas del mal que nos venÃan a imponer esclavitud. Aquel otro cayó incluso el comunismo y nos hicimos libres.
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Cuántos aniversarios celebrados, querido lector. Cuánto comunismo desvencijado hemos visto caer ya. Las fechas para el recuerdo de la bienvenida al consumo de millones de compradores tintinean sin pausa en nuestros oÃdos en los últimos meses. Con el mismo ruido metálico machacón de sus monedas occidentales en sus monederos compulsivamente vaciados. Compradores nuevos que vimos con los ojos desorbitados ante la exposición de lavadoras de los almacenes de Occidente. Hace quince años, hace diez, hace cinco, siempre hay alguna fecha para conmemorar nuestra victoria. Compradores nuevos con los bolsillos rebosantes de frustración subsidiada. Los grabamos en masa para cuando tocase celebrar aniversarios.
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Estos dÃas, querido lector, nos hemos regocijado viendo sus ropas pasadas de moda, harapos casi, telitas gastadas, mientras besaban su platita occidental recién recibida ante las cámaras. Esa es la imagen de estos cuatro meses de aniversarios. Una anexión monetaria, una utopÃa de fábricas desmanteladas, de éxodo a las tierras de los nuevos propietarios, de ciudades fantasmales del Báltico a los Sudetes, en el Oder-NeiÃe, Lausacia, Sajonia. El aniversario de una unión que llenó las cárceles de dirigentes de un paÃs y encumbró como héroes a dirigentes de otro.
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Nosotros no estábamos, porque nos prohibieron quedarnos en el parque hasta más tarde de las ocho.
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Sea muy sinceramente bienvenido al número 2005-III de Revista para heterodoxos.
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| Tonto el que lo lea.
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